Era domingo, y como siempre solias hacer fuiste a la iglesia en la mañana, habia una pequeña iglesia serca de tu casa, a unas 3 o 4 cuadras en realidad, pero no te importaba caminar. Ya empezaba a hacer mas frio en Wyckoff, caminabas con la vista hacia abajo, como siempre acostumbrabas hacer, llegaste, y no había nadie, te pareció raro, pues era la hora y todo, te dio curiosidad y entraste, abriste lentamente la puerta y no te habías dado cuenta del tiempo que había pasado desde la ultima vez que estuviste ahí, todos los recuerdos se abalanzaron a ti, era como un gran flash back pero mas real, aunque la iglesia parecía estar abandonada, seguía teniendo ese olor peculiar que solo esa iglesia tenia, te sentaste en el antiguo banco de la tercera fila, donde siempre te sentabas los domingos, cerraste los ojos para pensar un momento, estabas apunto de quedarte dormida cuando escuchaste una vos detrás tuyo.
XX: Booh…- era una vos serena, calmada, ronca, pero dulce casi como miel, no, mas como una cucharada de dulce de leche la cantidad perfecta, a pesar de la dulzura de esta voz, era una vos desconosida en una iglesia avandonada asi que simplemente no pudiste evitar gritar con todas tus fuerzas, cuando tu grito, que pareció ser eterno por causa del eco, termino, te diste vuelta lentamente, con un poco de miedo, y te encontraste con un chico que pensaste no ibas a volver a ver, pero ahí estaba, tu antiguo mejor amigo, tan simpatico como siempre, envuelto en una risa contagiosa de la cual no pudiste evitar seguirle. Habias olvidado lo hermosos que eran sus ojos celestes casi verdes, había cambiado mucho durante el verano, casi no lo reconosiste, estaba mas alto, por supuesto, y tenia algo que parecía un corte nuevo, si es eso lo que se llama, las risas sesaron en un silencio un poco in oportuno.
Vos: eeh… Hi?
Mike simplemente salto a abrazarte con esos grandes brazos que había obtenido, sentiste como te abrazaba con fuerza pero sin llegar a lastimarte en ningún momento.
Mike: siempre me gusto asustarte.
Vos: tonto!- rieron y se separaron para verse la cara.
Mike: que haces aquí? Que no sabes que la iglesia ya no funciona?
Vos: eh?, que paso?...
Mike: decidieron mudarse a unas cuadras de aquí.
Vos: mmh bueno, pero vos que haces aquí?
Mike: llame a tu casa y tu mamá me dijo que saliste, y me dije a mi mismo….mmh… donde podría estar yendo ___ un domingo por la mañana?, y pensé enseguida que vendrías a la iglesia y como se que hace mucho tiempo que no estas en Wyckoff, vendrías directo aquí.
Vos: wow, aveces me impreciona como me conoces tanto!
Mike: estoy seguro que vos también me conoces a mi.- reiste.
Vos: y… como va?
Mike: mmh bien, creo, un poco complicado ya sabes, con las chicas.
Vos: pff.
Mike: shh!.-rio- y vos?, algún “pretendiente”
Vos: si, se podría decir que uno… un “pretendiente”- remedando su expresión.
Mike: que bueno…- desvio por unos segundos la mirada como si hubiera pensado lo contrario, pero fueron solo unos pocos segundos, y después estuvo de vuelta.
Vos: y que tal Seattle?
Mike: frio, la mayoría del tiempo, la verdad.
Vos: que tal el colegio?
Mike: mejor de lo que pensaba, ahora que no estas vos…- rio.
Vos: eh?! Ahora YO tengo la culpa?-reiste- para empezar vos eras siempre el que me metia en problemas… -dandole un pequeño empujon.
Mike: yo?!, jaja, de donde sacas eso?
Vos: aii no se de donde lo sacare, no?- le dedicaste una péqueña sonrisa, y el te la correspondió de la manera mas dulce que pudo.
Derrepente la puerta se abrió de un golpe, era algo parecido a un policía, Mike le ganaba en tamaño eso era seguro, la ultima vez que lo habías visto, era porlomenos unos 3 a 4 centimetros mas bajo que vos, y ahora?, le llegabas al hombro, un poco mas abajo. Era demasiado!, el pequeño Mike ya no era tu tonto amigo con el que vivías en problemas cuando niños, ahora era Michel, un muy sexy adolecente…debo decir.
Policia: eeh eeh, ustedes no pueden estar aquí- intimidado por el gran tamaño de Mike.
Mike: como supo que estábamos aquí?-dirigiendo se a vos.
Vos: supongo que nos escucho…
Policia: por favor-aclarando su garganta- por… favor, pueden salir?
Vos: si, claro.
Saliste codo a codo con Mike de la iglesia, el no te sacaba la mirada de ensima, no te ponía incomoda por que vos hacias lo mismo, esque simplemente te impresionaba demasiado lo diferente que estaba, ya no tenia esa carita dulce de niño pequeño, la que recordabas, ya no, ahora tenia las facciones mas ya de un hombre, se podría decir, tenia una sonrisa que volveria loca a cualquiera, y sus ojos tenían esa magia que te atrapaban y te derretían.
domingo, 19 de abril de 2009
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